
Mesas Ejecutivas Sur-Sureste de Industrias Culturales y Creativas
22 DE ABRIL, 2026
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IDIOMA
Contexto
Las industrias culturales y creativas (ICC) del Sur-Sureste de México constituyen un activo estratégico para el desarrollo económico y social de la región, pero han operado históricamente al margen de las políticas productivas formales. Los estados de Yucatán, Oaxaca y Chiapas concentran ecosistemas creativos diversos — desde la producción audiovisual hasta las artesanías tradicionales — que requieren mecanismos efectivos de coordinación interinstitucional para alcanzar su potencial. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) comisionó a UNIT el diseño e implementación de un modelo de articulación público-privada inspirado en la experiencia de las mesas ejecutivas de Perú, adaptado al contexto de las ICC mexicanas.
Desafío
Los ecosistemas creativos del Sur-Sureste enfrentaban una fragmentación institucional significativa: las políticas culturales, económicas y turísticas operaban sin coordinación efectiva, generando duplicidad de esfuerzos y vacíos de atención. Los actores del sector — artesanos, productores audiovisuales, emprendedores creativos — carecían de espacios formales para dialogar con las instituciones públicas y canalizar sus demandas. Los cuellos de botella del sector estaban dispersos entre múltiples jurisdicciones y niveles de gobierno, sin mecanismo sistémico para identificarlos, priorizarlos y resolverlos de manera coordinada.
Enfoque y Metodología
UNIT diseñó e implementó el proyecto mediante una metodología de tres fases fundamentada en la teoría de valor público de Mark Moore. La Fase 1 — Diseño de Estrategia y Validación — incluyó visitas de campo a los tres estados, el mapeo de 180 iniciativas existentes, 15 entrevistas preliminares, más de 16 reuniones institucionales y 4 sesiones de escucha activa. La Fase 2 — Preparación y Formación — desarrolló un programa de capacitación virtual de cuatro módulos para los equipos institucionales, complementado con 10 reuniones preparatorias y 6 pre-mesas de trabajo. La Fase 3 — Implementación y Seguimiento — consistió en la instalación y operación de las mesas ejecutivas propiamente tales.
Hallazgos y Resultados
El proyecto logró la instalación de 3 mesas ejecutivas — una por estado — con 6 sesiones formales en total durante 12 meses de implementación. El proceso involucró a más de 200 personas y 80 instituciones, identificando 52 cuellos de botella sectoriales de los cuales 15 fueron priorizados para resolución inmediata. Las mesas generaron 75 compromisos intersectoriales, de los cuales 59 fueron implementados durante el proyecto, además de 28 nuevas oportunidades de colaboración y 3 planes estratégicos sectoriales. Los sectores focalizados fueron el audiovisual en Yucatán y el artesanal en Oaxaca y Chiapas.
Relevancia e Implicaciones
Este proyecto demuestra la viabilidad de adaptar el modelo de mesas ejecutivas — originalmente diseñado para sectores productivos tradicionales — al ámbito de las ICC en contextos subnacionales. La metodología y los resultados ofrecen un modelo replicable para otros países de América Latina que busquen fortalecer la coordinación interinstitucional en torno a sus economías creativas.
Puntos clave
- Las mesas ejecutivas son un mecanismo efectivo de coordinación público-privada para resolver cuellos de botella en las ICC a escala subnacional.
- La teoría de valor público proporciona un marco sólido para diseñar espacios de articulación que generen autorización política, valor público y capacidad operativa.
- Un proceso de preparación y formación de equipos institucionales es condición necesaria para el éxito de las mesas en contextos donde la coordinación intersectorial es débil.
- La identificación de 52 cuellos de botella y la implementación de 59 de 75 compromisos demuestran la capacidad del modelo para producir resultados concretos y medibles.
- La adaptación del modelo requiere atención al contexto político, la capacidad institucional local y la caracterización previa del ecosistema creativo de cada territorio.